El próximo miércoles día 5 es el miércoles de ceniza, día que los cristianos comenzamos la cuaresma. La cuaresma son los 40 días antes de la Semana Santa en la que vivimos la pasión, muerte y resurrección de Jesús. Tiempo en el que recordamos, tanto los 40 días que pasó Jesús en el desierto preparando su posterior ministerio público (cuando iba anunciando el Reino, curando enfermos, enseñando a sus discípulos…) como los 40 años que pasó el Pueblo de Dios por el desierto después de su salida de Egipto.
Hoy en día, mucha gente sigue abandonando sus casas debido a las guerras y por diversas injusticias que ocurren en sus lugares de origen. Durante este tiempo me parece importante poner la mirada en ellas, unirnos a sus sentimientos, a su dolor. Pararnos a pensar que está en nuestras manos hacer por esas personas y sobre todo, rezar por ellas y por la paz en aquellos lugares donde es inexistente.
También la cuaresma para nosotros, como lo fue para Jesús, es un momento de preparación para seguir como cristianos en el mundo y terminada la cuaresma, continuar como personas “resucitadas” (nuevas). Por ello, durante este tiempo, es un buen momento para pararnos a reflexionar sobre nuestra vida, sobre todo aquello que podríamos hacer mejor y lo que podríamos mejorar haciendo para ello una revisión de vida.
Para terminar, me gustaría animar a vivir esta cuaresma con esperanza y con ilusión de que podemos ser sujetos de cambio para el mundo, que aunque muchas veces la cuaresma se mire con dolor, es momento de alegrarse por lo que ha de venir. Recomendar por último leer el mensaje del papa Francisco y regalarse un momento de oración para reflexionar lo que el papa nos quiere decir en este tiempo. Os dejo en enlace:
https://press.vatican.va/content/salastampa/es/bollettino/pubblico/2025/02/25/240225a.html
Patxo Ateca Camiruaga
