Para muchas personas el viernes 15 habrá sido un viernes cualquiera; pero para nuestro grupo, Agintza, ha sido el comienzo de otro maravilloso curso, junto a personas que conocemos de toda la vida, y junto a caras nuevas que deseamos conocer.
Para las que no conozcan a Agintza, os hacemos una pequeña presentación. Somos un grupo de tiempo de libre de la Parroquia Nuestra Señora del Rosario; el año pasado fue nuestro 20 aniversario, y aunque no pudimos celebrarlo por el bichito que anda suelto, este año estamos preparando muchas actividades y cosas para remontar, y que la chavalería y el monitorado empiece con más ganas que nunca.
Volviendo a lo anterior, el inicio de curso significa muchas cosas: reuniones con nuestro grupo los viernes, salidas de día al monte o de excursión a algún sitio, ir a la residencia a cantar villancicos y a jugar al bingo, los carnavales, salidas de tres días a diferentes casas de Bizkaia; y cómo se suele decir, lo mejor para el final, ¡el campamento de verano!
Hemos comenzado con un recibimiento a los padres, madres y chavalería; y para los que se han apuntado nuevos han habido presentaciones por parte del monitorado: Ibane, Jon, Asier García y Aaron. Como el curso pasado no hubo campamento de verano, que solemos poner un vídeo de muchos momentos vividos allí; hemos decidido pasar a la oración, la cual hemos preparado especialmente. La oración de este día trata sobre regalar y recibir sonrisas, un acto tan sencillo que siempre te ayuda a tirar para delante. Hemos leído un breve texto, después hemos escuchado la canción “Eso que tú me das” de Jarabe de Palo; y por último hemos hecho una actividad común en la que cada persona tenía una carita feliz. y tenían que escribir el nombre de alguien que les haya regalado sonrisas este año, el cual ha sido bastante duro… Después esas caritas se iban a ir poniendo en un árbol, que representa las diferentes etapas de Agintza, empezamos desde Haziak I hasta Muinak II. Al terminar esta actividad hemos hecho los cambios de etapa, es decir, quienes pasan de una etapa a otra reciben un “regalo”, una planta por ejemplo, para cuidarla y verla crecer durante todo lo que queda en Agintza.
Lo que viene ahora es lo que menos suele gustar, las despedidas. El grupo de los mayores, que el año pasado eran Muinak II, se han despedido de su etapa como chavalería con una carta y unas lagrimitas; pero siempre con un poco de humor. Además, dos monitores que llevaban mucho tiempo en Agintza también se despiden: Asier Callejo y Peio. Aunque era un momento triste, se llevan mucho más que un grupo de tiempo libre, se llevan una familia.
Para alegrar un poco el ambiente el monitorado ha preparado un teatro, que aunque al principio parecía bastante real, diciendo que Agintza se terminaba por falta de monitores, varias personas del público se han presentado voluntarias: Ibai, Iñaki, Alba, Leire, Mikel, Nekane y Aitor. Los antiguos monitores iban disfrazados de COVID-19, y los nuevos tenían jeringuillas con la vacuna para curarles, prácticamente, ¡han salvado Agintza!
Después de este magnífico caos hemos repartido los grupos con sus monitores, y se han reunido en los locales para hablar sobre la hora de reunión los viernes. ¡Que ganas de que sea otra vez viernes!




