El pasado sábado 15 de febrero en la unidad pastoral Arraizpe celebramos una sesión del Itinerario para una espiritualidad de la ternura organizada desde Caritas.
El itinerario es una herramienta de lectura creyente de la realidad que favorece revisar nuestra experiencia de compromiso en contextos de exclusión desde la mirada de Dios.
En torno a 28 personas dedicamos la mañana a reflexionar sobre la experiencia de fracaso.
Iniciamos el encuentro tomando conciencia de que el fracaso siempre está presente en nuestras vidas. En un segundo momento, a través de un texto del Evangelio, reconocimos que en la vida de Jesús también hubo fracaso.
Dedicamos un tiempo a la oración y reflexión personal para finalizar con una puesta en común muy enriquecedora.
Destacamos algunas reflexiones:
- El fracaso nos permite reconocernos en nuestra vulnerabilidad. Esta experiencia nos permite empatizar con la debilidad de las personas a las que acompañamos.
- En nuestros fracasos Dios está presente, no para evitarlos, pero sí para acompañarnos, para darnos fuerza y sabernos en compañía y bajo su cuidado.
- Los fracasos nos permiten aprender, descubrir que hay personas que están a nuestro lado, rescatar recursos, crecer…
Mavi Laiseca





