Creemos en Dios, que ha creado a la mujer y al hombre a su imagen y semejanza y a los dos encomendó por igual el cuidado de la tierra.
Creemos en Jesús, Hijo de Dios, nacido de una mujer, María, que se reunía con las mujeres y los hombres en igualdad de condiciones, sin exclusiones ni discriminaciones de ningún tipo, que quiere humanizar y potenciar la igualdad de hombres y mujeres en el ámbito del trabajo.
Creemos en Jesús, que dialogaba de tú a tú con la primera mujer teóloga, la samaritana, y fue ella la primera que mostró a Jesús como el mesías.
Creemos en Jesús que incluyó en su compañía a mujeres y hombres, encomendándoles la Buena Noticia, para que trabajaran sin distinciones ni desigualdades por razón de género.
Creemos en Jesús que habló de Dios, caracterizándolo con rasgos femeninos y masculinos, y a la vez, con rasgos transgenéricos.
Creemos en Jesús, que se apareció a María Magdalena, la apóstol de los apóstoles, la primera persona en anunciar la resurrección.
Creemos en la plenitud del Salvador, en quien mujeres y hombres somos una comunidad de personas, que hemos de trabajar en igualdad de condiciones para humanizar nuestro mundo.
Creemos en el Espíritu Santo, el espíritu femenino de Dios, que anima nuestra fraternidad, nuestro trabajo, nuestra vida y nuestra humanidad.
