Hoy, 22 de abril, día mundial de la Tierra, nos habremos dado cuenta que Google ha destacado imágenes reales de un lapso de tiempo que muestran los impactos del cambio climático en nuestro planeta. No es la única entidad, varias asociaciones y colectivos que trabajan por el medioambiente aprovechan estos días para sensibilizar y denunciar la situación de “la casa común”.
El 2015, el Papa Francisco escribió la carta encíclica “Laudato si: sobre el cuidado de la casa común” como una llamada de atención mundial para ayudar a la humanidad a comprender la destrucción que el humano está causando al medio ambiente y a sus semejantes.
Una de las causas que analiza es la cultura del descarte, que afecta tanto a los seres humanos excluidos como a las cosas que rápidamente se convierten en basura. El sistema industrial, a diferencia de los ecosistemas naturales, no ha logrado adoptar un modelo circular de producción por lo que no es capaz de absorber y reutilizar residuos y desechos y por lo tanto no asegura recursos para todos y para las generaciones futuras.22
Mientras el orden mundial se muestra impotente para asumir responsabilidades, la instancia local puede hacer una diferencia, pues allí se puede generar una mayor responsabilidad y un fuerte sentido comunitario. 179 En el ámbito más nacional se pueden favorecer formas de producción industrial con máxima eficiencia energética y menos cantidad de materia prima, buena gestión del transponte y construcción, la explotación de energías renovables que permiten el autoabastecimiento local, saneamiento de edificios que reduzcan su consumo energético y su nivel de contaminación… En el ámbito de política más local puede orientarse a la modificación del consumo, al desarrollo de una economía de residuos y de reciclaje, a la protección de especies y a la programación de una agricultura diversificada con rotación de cultivos. 180
Aunque parezca un hecho apartado, dada la interrelación entre el espacio y la conducta humana, es importante que quienes diseñan edificios, barrios y espacios públicos, necesiten el aporte de diversas disciplinas que permitan entender los procesos, el simbolismo y los comportamientos de personas. No basta la búsqueda de la belleza en el diseño sino que la calidad de vida de las personas, el encuentro y la ayuda mutua. 150 Hace falta cuidar los lugares comunes, los marcos visuales y los hitos urbanos que acrecientan nuestro sentido de pertenencia, nuestra sensación de arraigo, nuestro sentimiento de “estar en casa” dentro de la ciudad que nos contiene y nos une. 151
La educación ambiental aunque ha ido ampliando sus objetivos a crear una “ciudadanía ecológica”, a veces se limita a informar y no logra desarrollar hábitos. Los ámbitos educativos son diversos: la escuela, la familia, los medios de comunicación, la catequesis, etc. Y aunque la buena educación escolar en la temprana edad puede producir efectos a lo largo de toda una vida, la importancia central está en la familia. 213 La existencia de leyes y normas no es suficiente a largo plazo para limitar los malos comportamientos. Para que la norma jurídica produzca efectos importantes y duraderos, es necesario que la mayor parte de la sociedad reaccione desde una transformación personal. 211 como mencionaron los Obispos australianos “para realizar esta reconciliación debemos examinar nuestras vidas y reconocer nuestras acciones y nuestra incapacidad de actuar. Debemos hacer que la experiencia de una conversión, de un cambio del corazón” 218 Esto se debe a que muchos esfuerzos para buscar soluciones concretas a las crisis ambiental suelen ser frustrados no solo por el rechazo de los poderosos, sino también por la falta de interés de los demás. Estas actitudes van de la negación del problema a la indiferencia, la resignación cómoda o la confianza ciega en las soluciones técnicas. 14
Un cambio en los estilos de vida podría llegar a ejercer una sana presión sobre los que tienen poder político, económico y social. “Comprar siempre es una acto moral, y no solo económico.” 206 Diversos comportamientos tales como; evitar el consumo de material de plástico y de papel, reducir el consumo de agua, separar los residuos, cocinar solo lo que razonablemente se podrá comer, tratar con cuidado los demás seres vivos, utilizar transporte público o compartir un mismo vehículo entre varias personas, plantar árboles, apagar las luces innecesarias, reutilizar algo… tienen una incidencia directa en el cuidado del ambiente 211
Sin embargo, no basta que cada uno hago lo mejor ya que los individuos aislados pueden terminan a merced de un consumismo sin ética, sin sentido social y ambiental. A problemas sociales de response con redes comunitarias, no con la mera suma de bienes individuales. 219 Cuando somos capaces de superar el individualismo, realmente se puede desarrollar un estilo de vida alternativo y se vuelve posible un cambio importante en la sociedad mediante la conversión comunitaria 208 No hay que pensar que estos esfuerzos no van a cambiar el mundo. Estas acciones siempre producen frutos más allá de los que se pueda constatar. 212
El desafío urgente de proteger nuestra casa común incluye la preocupación de unir toda la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral. La humanidad aún posee la capacidad de colaborar para construir nuestra casa común. Es importante reconocer y agradecer a los variados sectores de la actividad humana que están trabajando para garantizar la protección de la casa que compartimos. 13
ORACIÓN POR NUESTRA TIERRA
Dios omnipotente,
que estás presente en todo el universo
y en la más pequeña de tus criaturas,
Tú, que rodeas con tu ternura todo lo que existe,
derrama en nosotros la fuerza de tu amor
para que cuidemos la vida y la belleza.
Inúndanos de paz,
para que vivamos como hermanos y hermanas
sin dañar a nadie.
Dios de los pobres, ayúdanos a rescatar
a los abandonados y olvidados de esta tierra
que tanto valen a tus ojos.
Sana nuestras vidas,
para que seamos protectores del mundo
y no depredadores,
para que sembremos hermosura
y no contaminación y destrucción.
Toca los corazones
de los que buscan sólo beneficios
a costa de los pobres y de la tierra.
Enséñanos a descubrir el valor de cada cosa,
a contemplar admirados,
a reconocer que estamos profundamente unidos
con todas las criaturas
en nuestro camino hacia tu luz infinita.
Gracias porque estás con nosotros todos los días.
Aliéntanos, por favor, en nuestra lucha
por la justicia, el amor y la paz.
por la justicia, el amor y la paz.
Papa Francisco (2015) Carta encíclica Laudato si´ del Santo Padre Francisco sobre el cuidado de la casa común. Librería Editrice Vaticana.
Ainhoa Riaño
Integrante de grupo de referencia en Rekalde y encargada de Gizarte en Euskalerriko Eskautak
